Éste delicioso plato de origen escandinavo, surge en la Edad Media, cómo una forma de conservar el pescado mediante salazón. Actualmente, se han ido incorporando nuevos ingredientes, que varían su textura, sabor y color.

Consiste en dejar macerar el pescado con una serie de ingredientes, por un par de días, y luego se consume en finas lonjas, sólo, o acompañado por alguna salsa.

Un plato delicioso y fresco para éstos días que se aproximan.

Ingredientes:

500 gr. de salmón
Ralladura de cáscara  de 1 limón
50 gr. de sal gruesa
30 gr. de azúcar rubio
2 cucharadas de semillas de enebro
3 cucharadas de vodka
Cilantro fresco
Pimienta en grano
Procedimiento:
Forrar una fuente con papel film por dentro.
Colocar la pieza de salmón con la piel hacia abajo.
En un bowl mezclar todos los ingredientes, menos el vodka y el cilantro y frotar el salmón.
Rociar con vodka y terminar con el cilantro.

Envolver el salmón con el papel film, cuidando que todos los ingredientes queden en contacto con el pescado.

Colocar un peso sobre el pescado, y reservar en la heladera por dos días.
Pasado ese tiempo, retirar con una servilleta todos los ingredientes saborizantes y el exceso de líquido.
Servir espolvoreando con más cilantro fresco y un hilo de aceite de oliva.
Se puede acompañar por una salsa tipo mayonesa como la tártara o con alguna en base a yogur.
Experimentá, probá, disfrutá. Sabores para recordar.
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