Llegué a Barcelona con mucha expectativa, quería conocer las maravillosas obras de Antoni Gaudí y sumergirme en la cultura catalana. Pero en esa búsqueda por el mapa, me encontré con algo más grande, el Modernismo Catalán.

¿Pero de qué va este movimiento?
La revolución industrial dejó avances importantes como el tren a vapor, que cambiaron el mundo y la forma de concebirlo. A esto se le suma una burguesía en ascenso que especialmente en Cataluña se interesaba por demostrar su identidad y crear estructuras con miras al nuevo siglo que se acercaba. Así es como entran en acción los modernistas. Artistas interesados en crear un estilo propio catalán que fuera también de la mano con las nuevas políticas y una nueva sociedad. Es así que surgen los grandes nombres, arquitectos que rompen con las estructuras del pasado, se inspira en la naturaleza, utilizan nuevos materiales, da un paso inmenso hacia el futuro.

Los Modernistas que tenés que conocer antes de ir a Barcelona:

Gaudí, el creador universal
Las obras de Antoni Gaudí son una con la naturaleza, de religión católica, logró darle a sus creaciones la armonía necesaria. Además de los ya conocidos Park Güell, Casa Batlló, la Pedrera y la famosísima Sagrada familia, Gaudí construyó joyas apartadas de la gran ciudad, como los Jardines Artigas o la Colonia Güel.

A pocos kilómetros de distancia, en la localidad de Mataró, podés visitar la Nave Gaudí, hoy sede de la Colección Bassatde Arte Contemporáneo. Allí experimentó con los arcos hiperboloides que luego aplicaría en la Colonia Güel, lugar que usaría de laboratorio para crear la genialidad de la Sagrada Familia. No es difícil darse cuenta cuando uno está frente al trabajo de un genio y así es como te atraviesa presenciar una de sus obras.

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“¡Construir! ¡Construir Belleza! Buscar en la Naturaleza la imagen del misterio y convertirá en arquitectura. Forjar la forma de la idea: ésta fue mi obra alquímica. Mi sueño: Una Barcelona mediterránea, bella, grande… Ser canal para que la Belleza sea el resplandor de la verdad, descubrir en las leyes del Universo todos sus secretos.”  Antoni Gaudí

Puig I Cadafalch, el genio renacentista
Este señor bien podría haber sido un hombre del Renacimiento. Arquitecto, político, historiador, arqueólogo, no le faltó nada.
Sus obras más destacadas en la ciudad son: la Casa de los Punxes, Casa Amatller y la fábrica modernista donde se encuentra el Centro Cultura y Social Caixa Forum.

Si te aburre un poco la recorrida tradicional de los museos, o las casas/museos, la de los Punxes es una experiencia totalmente diferente. El recorrido es inmersivo, comienza contando la historia de Saint Jordi (Santo Patrón de Catalunya), pero con proyecciones, animaciones, espejos que logran efectos que te desconciertan y hasta la sombra de un dragón pasa volando para darte la señal de inicio del recorrido.
Si vamos a la arquitectura de este creador, en la Casa de los Punxes logró darle personalidad a una Barcelona de nuevo siglo, mezclando el modernismo con el gótico nórdico y el flamenco. Construida para las familias Terradás, de la naciente burguesía del S. XX. Una de las tantas familias que apostó al artista, como lo hicieron también los Amatller.

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Entrar en la Casa Amatller, es viajar a la Barcelona del 1900. Todo está como se dejó y se sumaron las reconstrucciones. Hasta se guardan los libros de contabilidad que Antoni Amatller llevaba de su empresa, una chocolatería que hoy sigue funcionando, con otra familia dueña, pero que conservó su nombre.

El ambiente más destacado es el despacho, con paredes de vidrio emplomado, característico de Puig I Cadafalch. Ubicado en el centro de la casa, casi como su corazón, recibe toda la luz natural y a su vez tiene una visión total del movimiento del hogar.
La fachada es un sin fin de simbolismos que bien vale la pena detenerse unos minutos a observar.

Lluís Domènech I Montaner, el innovador
Por último pero no menos importante, tenemos al arquitecto más innovador de la corriente. Dejó su talento plasmado en dos obras como el Palau de la Música Catalana y el Hospital de Sant Pau. Ambos reconocidos como Patrimonio de la Humanidad. Para que se hagan una idea de la importancia de esta persona, tanto Gaudí como Puig I Cadafalch, fueron sus discípulos.

El Recinto modernista de Sant Pau, fue construido entre 1902 y 1930 como sede del Hospital de la Santa Creu i Sant Pau. En su época fue una innovación de las construcciones hospitalarias, Con espacios comunicados por una red de túneles y rodeado de jardines para el paseo confortable de los enfermos.

En 1997 recibió el reconocimiento de Patrimonio Mundial de la Unesco. Hoy podemos ver cómo era un recinto médico de la época, pensado para los pacientes, con símbolos y ornamentos que rindieran homenaje a los grandes médicos que por allí pasaron. Una visita obligada para entender el objetivo práctico del Modernismo Catalán.

Con una buena organización podés hacer una ruta por esta corriente que te invite a conocer lo mejor de Barcelona, su cultura, su historia y su potencial como ciudad que siempre mira hacia al futuro.

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